Mostrando las entradas con la etiqueta Fumadores Activos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Fumadores Activos. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de noviembre de 2015

Consejos sobre cómo dejar de fumar

Hay muchas maneras de dejar de fumar y recursos para ayudarle. Los miembros de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo pueden servir de apoyo, pero para tener éxito, usted tiene que tener el deseo de dejar de fumar.
La mayoría de las personas que han sido capaces de dejar de fumar exitosamente hicieron al menos un intento infructuoso en el pasado. Trate de no ver los intentos pasados por dejar de fumar como fracasos, sino más bien como experiencias de aprendizaje.
Dejar de fumar o dejar de usar el tabaco que no se fuma es difícil, pero cualquiera puede hacerlo.
Conozca los síntomas que se deben esperar cuando usted deja de consumir tabaco. Los síntomas comunes abarcan:
    * Un intenso deseo de nicotina.
    * Ansiedad, tensión, inquietud, frustración o impaciencia.
    * Dificultad para concentrarse.
    * Somnolencia o problemas para dormir.
    * Dolores de cabeza.
    * Incremento del apetito y aumento de peso.
    * Irritabilidad o depresión.
La gravedad de los síntomas depende de por cuánto tiempo usted fumó. La cantidad de cigarrillos que fumaba al día también juega un papel.
¿SE SIENTE LISTO PARA DEJAR DE FUMAR?
Primero fije la fecha para comenzar y deje de fumar por completo ese día. Antes de esa fecha, usted puede comenzar a reducir el consumo de cigarrillo, pero recuerde que no existe un nivel seguro de consumo de tabaco. 
Haga una lista de las razones por las cuales usted quiere dejar el tabaco. Incluya los beneficios tanto a corto como a largo plazo.
Identifique los momentos en que tiene mayor probabilidad de fumar. Por ejemplo, ¿Tiende a fumar cuando está estresado? ¿Cuando sale en las noches con amigos? ¿Cuando está tomando café o alcohol? ¿Cuando está aburrido? ¿Cuando está conduciendo? ¿Inmediatamente después de una comida o de tener relaciones sexuales? ¿Durante un descanso en el trabajo? ¿Mientras está viendo televisión o jugando cartas? ¿Cuando está con otros fumadores?
Comunique a todos sus amigos, familia y compañeros de trabajo su plan para dejar de fumar y la fecha para empezar. Puede ayudar el hecho de que ellos sepan por lo que usted va a pasar, sobre todo cuando usted esté malhumorado.
Deshágase de todos los cigarrillos justo antes de la fecha en la que va a dejar de fumar y limpie todo lo que tenga olor a humo, como prendas de vestir y muebles.
HAGA UN PLAN
Haga un plan de lo que va a hacer en lugar de fumar en esos momentos en que hay mayor probabilidad de hacerlo.
Sea lo más específico posible. Por ejemplo, tome té en lugar de café, ya que es posible que el té no desencadene el deseo por un cigarrillo, o dé un paseo cuando se sienta estresado.
Retire los ceniceros y cigarrillos del automóvil y en su lugar coloque galletas o confites duros. Finja que fuma utilizando una paja en la boca.
Encuentre actividades que le ocupen las manos y la mente, pero que no sean agotadoras ni engordadoras. Los juegos de computadora, solitario, tejer, coser y hacer crucigramas pueden ayudar.
Si usted normalmente fuma después de comer, encuentre otras formas de finalizar una comida. Coloque un cassette o un CD, coma un pedazo de fruta, levántese y haga una llamada o dé un paseo caminando (una buena distracción que también quema calorías).
CAMBIE SU ESTILO DE VIDA
Haga otros cambios en su estilo de vida. Cambie su horario y hábitos diarios. Coma a horas diferentes o consuma varias comidas pequeñas en lugar de tres grandes. Siéntese en una silla diferente o incluso en un cuarto diferente.
Satisfaga sus hábitos orales en formas diferentes. Coma apio u otro refrigerio bajo en calorías. Mastique goma de mascar sin azúcar o chupe una rama de canela.
Vaya a lugares públicos y restaurantes donde fumar esté prohibido o restringido.
Consuma las comidas regulares y no coma demasiadas golosinas ni alimentos dulces.
Haga más ejercicio. Camine o monte en bicicleta. El ejercicio le ayuda a aliviar las ganas de fumar.
ESTABLEZCA ALGUNAS METAS
Establezca metas para dejar de fumar a corto plazo y recompénsese cuando las logre. Todos los días, ponga en un frasco el dinero que normalmente gasta en cigarrillos. Luego compre algo que le guste.
Trate de no pensar en todos los días por delante en los que necesitará abstenerse de fumar. Tome las cosas un día a la vez.
Incluso una fumada o un cigarrillo harán que el deseo por más cigarrillos sea más fuerte. Sin embargo, es normal cometer errores. Aunque fume un cigarrillo, no necesita fumar el próximo.
OTROS CONSEJOS
Vincúlese a un programa para dejar de fumar. Los hospitales, secretarías de salud, centros comunitarios y lugares de trabajo frecuentemente ofrecen programas. Aprenda autohipnosis u otras técnicas. 
Pregúntele al médico sobre medicamentos que le pueden ayudar a dejar la nicotina y el tabaco y evitar que recaiga.

viernes, 9 de octubre de 2015

Alquitrán en el tabaco

Los carcinógenos son los componentes del humo del tabaco relacionados con la aparición de los diversos cánceres asociados al hábito tabáquico e incluyen un gran número de sustancias contenidas básicamente en fase de partículas, y más concretamente en el alquitrán.
Del grupo de sustancias con actividad carcinogénica contenidas en el humo del tabaco, las mejor estudiadas son los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), el formaldehido-acetaldehido, las nitrosaminas, los elementos radioactivos, el arsénico, los aditivos y contaminantes, y un grupo residual muy heterogéneo. Los HAP constituyen un grupo muy amplio de compuestos, sin duda el más directamente implicado ha sido el 3-4 benzopireno, tras los numerosos estudios experimentales llevados a cabo. Las nitrosaminas, tanto las volátiles como las no volátiles poseen una actividad carcinogénica reconocida.
En cuanto a los elementos radioactivos del tabaco, son muy numerosos, destacando especialmente el radio, torio, plomo-210, polonio-210, carbono-14 y potasio-40. Finalmente por lo que se refiere a los aditivos y contaminantes implicados, los mas importantes son los nitratos, insecticidas, humidificantes y modificadores del gusto.
En general se acepta que no suele haber nunca una única sustancia responsable del efecto carcinogénico, sino que son diversas las que actúan a través de distintos mecanismos fisiopatológicos. Todavía, desafortunadamente, no es enteramente posible identificar quiénes son los fumadores con mayor riesgo para desarrollar cáncer de pulmón.

Sin embargo es probable que el efecto del tabaco sea favorecido por factores dependientes del propio individuo y factores medioambientales. Lo que está claro es que mientras más tiempo haya estado fumando una persona, y mientras más paquetes de cigarrillos fume el día, mayor será el riesgo de padecer cáncer de pulmón.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Diferencia entre fumadores pasivos y activos.

A pesar de que existen muchos métodos para dejar el cigarrillo (se puede dejar de fumar con hipnosis, usando parches, terapia láser, etc.) en los países del mundo que se encuentran en desarrollo el porcentaje de fumadores pasivos y activos es enorme, mucho más que en los países desarrollados.
Los fumadores activos son aquellos que utilizan directamente el cigarrillo o el cigarro. Existen muchas enfermedades por fumar que padecen los fumadores activos. Uno de los más graves es la posibilidad de sufrir cáncer en los diferentes órganos del cuerpo.
Los órganos afectados pueden ser los pulmones, hígado, riñón, esófago, cuello de útero, la faringe, la garganta, la laringe, la vejiga o incluso también la médula ósea. Otros efectos físicos incluyen diversas complicaciones durante el embarazo, daño al sistema digestivo, al sistema respiratorio, al sistema cardiovascular, etc.
Los fumadores pasivos, en cambio, solo inhalan el humo que produce el cigarrillo de otra persona. Esto generalmente es debido al hecho de encontrarse muy cerca de alguna persona que se encuentre fumando.
Al inhalar este humo también se inhala nicotina y otras sustancias toxicas que van al interior de los pulmones de los fumadores pasivos. Como resultado se pueden experimentar dolor en los ojos y la garganta, además de sufrir dolor de cabeza, tos, estornudos, mareos, náuseas, irritación en la zona nasal y otros síntomas inusuales.

Aunque los fumadores pasivos no suelen volverse adictos al tabaco pueden sufrir algunos de los efectos de la nicotina a los que se enfrentan los fumadores activos. Debido a esto son propensos a sufrir todas las enfermedades que mencione anteriormente de los fumadores activos, pero a un ritmo más lento.
Si una mujer embazada se expone al humo del tabaco al tener su bebe este puede sufrir de bajo peso al nacimiento. Los niños son más propensos a las enfermedades causadas por ser fumadores pasivos.
Algunos estudios científicos afirman que debido a la exposición al humo del cigarrillo muchos niños sufren de enfermedades como el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), asma, infecciones pulmonares e incluso alergias.
Las personas mayores de edad también son vulnerables a enfermedades del corazón debido al hecho de ser fumadores pasivos. Los componentes tóxicos del tabaco o la nicotina afectan fácilmente a las personas mayores ya que su sistema inmunológico se va debilitando con el paso de los años. Es algo realmente horrible ver como nuestros propios padres están siendo afectados por nuestra irresponsabilidad de convertirlos en fumadores pasivos por ponernos a fumar cuando estamos cerca de ellos.
Hay mucha evidencia que muestra que tanto los fumadores activos como los fumadores pasivos provocan lentamente cáncer de mama en mujeres de edades alrededor de los 50 años. El riesgo aumenta a medida que aumenta la exposición a los 2 tipos de fumadores.

En el año 2004 la Agencia Internacional para la Investigación Sobre el Cáncer y la Organización Mundial de la Salud se encontraban lo suficientemente seguras para declarar que existe la posibilidad de sufrir cáncer en muchos órganos de los fumadores pasivos y, por lo tanto, se declaró que fumar en lugares públicos se considera un delito ofensivo.
Los estudios demostraron que el porcentaje de probabilidad para los fumadores pasivos de sufrir alguna enfermedad cardíaca es del 25% al 30% y para desarrollar cáncer de pulmón es del 20% al 30%.
Así que los fumadores activos no solamente están causando daño a sí mismos. Ellos no tienen ningún derecho de propagar enfermedades en la sociedad. Como seres humanos responsables deberían abstenerse de fumar en lugares donde se encuentren otras personas. O un mejor método para el bien de ellos y de toda la sociedad seria que se decidieran a dejar de fumar para siempre.